Por qué unos países fracasan y otros no

Valoración breve sobre el libro "Por qué fracasan los paises", de Daron Acemoğlu y James A. Robinson

Omar Lazreg Mas

12/13/20233 min read

Los autores afirman que las instituciones políticas extractivas son lo que marca la gran diferencia en cuanto al éxito o fracaso de un país. Son las políticas extractivas lo que genera unas instituciones económicas también extractivas, y es eso lo que condena a ciertas sociedades al fracaso o incluso al hundimiento total de su Estado. En general, estoy completamente de acuerdo con la tesis de los autores, aunque a continuación realizaré algunos matices.

El problema fundamental de la tesis del libro, desde mi punto de vista, es que se considera que el pluralismo político y su distribución son lo que garantiza la gradual deriva de las instituciones extractivas a unas más inclusivas, así como la emergencia ulterior de economías inclusivas.

En primer lugar, el propio pluralismo y la democracia podrían terminar, debido al aumento de la capacidad estatal, devorando a la propia democracia, concentrando el poder aparentemente plural en una oligarquía dominada por grupos de presión o, directamente, en una élite escogida por el pueblo simplemente en apariencia.

En segundo lugar, en ningún momento se garantiza que la distribución del poder político vaya a generar economías inclusivas. Uno de los ejemplos más característicos es el sistema de castas indio, en el que la propia distribución del poder genera economías extractivas, sin ningún incentivo a que se produzca la inclusión económica de ciertos sectores de la población.

En aras de una mayor honestidad intelectual, deseo recordar que los propios autores en un libro posterior denominado “El pasillo estrecho”, mejoran y tratan de solucionar la tesis de “Por qué fracasan los países”, añadiendo la necesidad de incorporar a las instituciones formales, las leyes informales particulares que se desarrollan en cada sociedad particular que trata de crear instituciones inclusivas.

A pesar de todo lo anterior, otro punto que considero naíf por parte del libro es la visión sobre cómo se construyen los Estados. Los autores afirman que la cooperación entre diferentes grupos sociales es lo que garantiza la inclusión y pluralismo, así como la creación de una base que permitirá el crecimiento económico. En mi opinión, coincido con otros autores y sociólogos en su visión sobre la teoría predatoria del Estado, siendo este simplemente un grupo reducido que consigue monopolizar la violencia y recaudar impuestos sobre grupos más débiles. La única razón por la que existe el pluralismo es que la amplia mayoría obliga a la minoría a hacerlo. Claramente, existen amplias diferencias entre países, pero son diferencias de grado, no de esencia o forma.

Otro punto es que los autores depositan toda la responsabilidad sobre la libertad de la población en las políticas inclusivas, y me gustaría realizar un pequeño apunte en este aspecto. Si un Estado desea imponer instituciones inclusivas deberá disminuir su poder efectivo y, posiblemente, descentralizar competencias, lo suficiente como para que la sociedad civil ocupe ese lugar. Si una sociedad desea caminar hacia economías inclusivas, pero necesita un Estado progresivamente más todopoderoso para imponer sus actuaciones, derivará necesariamente en instituciones políticas extractivas. De ahí que una sociedad que no posea ideas inclusivas (por ejemplo, una sociedad muy religiosa e impositiva) no pueda generar instituciones inclusivas a largo plazo.

De la misma manera podemos deducir que una sociedad mayoritariamente receptiva a la libertad no necesitará de un Estado poderoso garante de instituciones inclusivas (y viceversa), ya que la propia sociedad y sus ideas se esfuerzan por mantenerlas. Esto se evidencia en uno de los recientes artículos de Daron Acemoglu llamado “Why Nation-Building Failed in Afghanistan”.

En conclusión, estoy en general de acuerdo con el libro, pero creo que las instituciones inclusivas provienen en última instancia de la población y sus ideales desde abajo. No se pueden imponer de ninguna forma políticas inclusivas en una población que no es receptiva a ellas, y, por tanto, en ningún caso se generarán economías inclusivas a largo plazo mediante el top-down en una sociedad antiliberal.